Qué Hay Más Allá de los Casinos

Escenarios naturales para recorrer en bicicleta, balsa motorizada, helicóptero o en un 4 × 4 ligero.

Si el sonido de las ruletas, los dados y las tragamonedas le alborotan la adrenalina, así como los conciertos y espectáculos de Las Vegas, arriésguese a subir más esos niveles con otras emociones. Salga de la ciudad del entretenimiento y de esos hoteles fantásticos ubicados en el Strip, la larga calle en la que se recrean los más emocionantes destinos del planeta y, a solo 50 kilómetros al sur, encontrará escenarios naturales que se encargarán de hacerlo vibrar.

Ya sea en bicicleta, en una balsa motorizada, en helicóptero o en un todoterreno 4 × 4 pueden descubrirse los cañones de Nevada, interesantes parajes de este estado en cuyas tierras desérticas habitaron los indios.

Las Vegas puede servir como base de esta travesía, pero lo ideal y recomendable para sumergirse en la nueva aventura es quedarse en Boulder City, un pueblo a 32 kilómetros. Es tan tranquilo que a las 5:30 de la tarde el comercio –siete anticuarios como atractivo principal– cierra sus puertas, con excepción de algunos restaurantes, entre ellos The Dillinger (donde debe probar la clásica hamburguesa americana) o el Boulder Dam Brewing (para degustar cervezas artesanales).

La historia de la ciudad está atada a la de la represa Hoover, una de las obras de ingeniería más importantes de Estados Unidos en el siglo XX. Las dos se empiezan a construir en 1931, en plena época de la recesión: Boulder, como alojamiento para los trabajadores que iban a trabajar en la presa bautizada con apellido de presidente, incluido el icónico Boulder Dam Hotel; y la presa, con el fin de acabar con las inundaciones provocadas por los desbordamientos del río Colorado, almacenar aguas para el regadío de cultivos y dar de beber a ciudades como Los Ángeles y Las Vegas.

De su construcción surgió el lago Mead y una de las hidroeléctricas más grandes de ese país, que sirve a los estados de Nevada, Arizona y el sur de California. Para levantar esta mole de 220 metros de altura y un ancho de 200 metros en su base se utilizaron materiales y técnicas nunca antes usadas, lo que hizo que el lugar se convirtiera en un atractivo, que recibe un millón de visitantes al año. También, en un escenario cinematográfico, pues allí se han filmado películas como Superman y Transformers.

En balsa por el cañón Negro

El cañón Negro (Black Canyon) fue el sitio elegido para levantar la enorme pared que bloquea el río Colorado y construir la presa Hoover.

Muy cerca de esta mole de hormigón comienza un entretenido recorrido en balsa motorizada a lo largo del cañón. Las paredes naturales son tan altas que es imposible no sentirse muy pequeño ante esta monumental obra de la naturaleza.

Casi sobre la estructura de hormigón se tiende el puente Memorial Mike O’Callaghan-Pat Tillman, que conecta Arizona y Nevada a 274 metros sobre el río. La montaña a lado y lado se encarga de sostener todo el conjunto.

El recorrido de 19 kilómetros por el río es variado, y el guía se encarga de hacerlo muy interesante con historias que relatan cómo construyeron varios túneles para desviar el río y las dos turbinas para generar electricidad. Dice que en esta parte de la pared de roca se ven un hombre y una mujer, que esta cueva se formó hace dos millones de años...

También muestra animales característicos de la región: los patos (“el colorido es la hembra”, dice) con sus paticos nadando en fila, y la garza azulada, “que está con su pareja, qué regalo nos ha dado la naturaleza, porque casi nunca vuelan juntos”, agrega emocionado. Nos muestra cascadas, habla de la geología del lugar, de su antigüedad...

Junto a nosotros pasan de tanto en tanto personas en kayaks, que llevan su carpa, bolsa de dormir y una nevera con alimentos amarrados en cada extremo. “La gente viene al Black Canyon a pasear por el río, a escalar, a pescar, a acampar... Acá siempre hay mucho para hacer”, concluye.

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